“Hay inviernos que también nos invitan a volver hacia adentro.”


 

“Hay inviernos que también nos invitan a volver hacia adentro”


Bienvenida al ritual de los domingos.


Hola, crochetera libre.


Hoy empieza el invierno.


Y aunque cada una lo vive de manera distinta, hay algo que suele aparecer en esta época del año.


Las ganas de bajar un poco el ritmo.


De quedarnos más tiempo en casa.

De buscar abrigo.

De hacer espacio para momentos más tranquilos.


Y quizás por eso el tejido se siente diferente en invierno.


Más cercano.


Más compañero.


Hay algo muy especial en tejer cuando hace frío.


El sonido suave del hilo pasando entre las manos.

La textura tibia de ciertos hilados.

El cuerpo acomodándose despacio mientras el tejido empieza a crecer.


Como si el invierno también nos invitara a mirar un poco más hacia adentro.


Estas semanas venís acompañando un mismo proyecto.


Ese chal rectangular libre que comenzó pequeño y lentamente fue creciendo.


Y quizás hoy puedas mirarlo distinto.


Porque ya no es solamente el comienzo de una prenda.


También es el registro de varios domingos.


De distintos estados de ánimo.

De distintos momentos.

De distintas versiones tuyas sentándose a tejer.


Hoy quiero invitarte a seguir creciendo ese tejido desde un lugar muy simple.


Sin exigencia.


Sin pensar cuánto falta.


Solo preguntándote algo suave:


¿qué necesito que me abrace este invierno?


Tal vez silencio.

Tal vez calma.

Tal vez compañía.

Tal vez volver a sentirte un poco más presente.


Y muchas veces, mientras tejemos, algo de eso empieza a aparecer.


Buscá tus hilados.


Elegí los colores que hoy te transmitan refugio.


Y permitite tejer lento.


Porque el invierno no siempre pide productividad.


A veces solo pide presencia.


Si querés acompañarte mientras tejés, podés escuchar el  podcast:


“Te acompaño mientras tejes”

👉Escuchalo acá


Podés dejarlo sonando mientras seguís construyendo este tejido de invierno.


Como una compañía suave para este momento tranquilo del domingo.


Hay tejidos que crecen lentamente.


Y quizás algunos refugios también.


Con cariño,

María Eugenia


#tejiendoemocionesconmariaeugenia

#escuelatallerdecrochetemocional

#freeformcrochet