“Mientras las manos siguen, algo adentro también se acomoda
Bienvenida al ritual de los domingos.
Hola, crochetera libre.
Hay momentos en los que una se sienta a tejer casi sin pensarlo demasiado.
Como buscando un rato tranquilo.
Un pequeño espacio después de una semana larga.
Algo simple que ayude a bajar un poco el ritmo.
Y entonces las manos empiezan a moverse.
Punto a punto.
Fila tras fila.
Y de a poco, algo cambia.
Tal vez no pasa enseguida.
Tal vez al principio la cabeza sigue llena de pensamientos.
Pero el tejido tiene algo muy especial.
Algo repetitivo.
Algo suave.
Algo que acompaña silenciosamente mientras seguimos avanzando.
Y muchas veces, mientras las manos continúan…
algo adentro también empieza a acomodarse.
La semana pasada seguimos creciendo ese tejido que comenzó pequeño.
Ese rectángulo libre que lentamente empieza a transformarse en un chal.
Y quizás hoy puedas volver a él otra vez.
Sin exigencias.
Sin pensar cuánto falta.
Solo dejándolo crecer.
Tal vez hoy sea un buen momento para agregar un nuevo color.
O una textura distinta.
Algo que haga que el tejido empiece a sentirse todavía más tuyo.
Porque en el crochet libre no hay una única manera correcta de combinar.
A veces las mezclas aparecen mientras tejemos.
Y ahí también está la belleza del proceso.
Hoy no hace falta apurarse.
No hace falta terminar nada.
Solo sentarte un rato, buscar tus hilados y dejar que el movimiento de las manos haga lo suyo.
Como una forma de acompañarte.
Como una pausa suave dentro del día.
Si querés acompañarte mientras tejés, podés escuchar el episodio del podcast:
“Te acompaño mientras tejes”
👉Escuchalo acá
Podés dejarlo sonando de fondo mientras seguís creciendo este tejido de invierno.
Sin presiones.
Solo compartiendo el momento.
A veces, un tejido tarda en crecer.
Y está bien.
Porque hay cosas que no necesitan apuro para tomar forma.
Con cariño,
María Eugenia
#tejiendoemocionesconmariaeugenia
#escuelatallerdecrochetemocional
#freeformcrochet
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